Verduritas a la cerveza

En un día lluvioso como hoy apetecía algo calentito que comer. Me encanta el pollo a la cerveza que cocina mi suegra y el estofado de conejo de mi abuela pero como en casa no se come carne he probado de hacer algo similar sólo con verdura.

No puedo quejarme del resultado, la verdad, aunque creo que sería mucho mejor como salsa para unas buenas albóndigas vegetarianas. Otro día será, la mezcla de las dos recetas dará lugar a unas albóndigas a la jardinera espectaculares!


Ingredientes:

  • Una cabeza de ajos pequeña o media grande.
  • Tres tomates maduros.
  • Dos cebollas tiernas.
  • Tres zanahorias.
  • Tres patatas.
  • Un puñadito de champiñones.
  • Un puñadito de guisantes congelados.
  • Hierbas aromáticas (laurel, tomillo…).
  • Picada (unos palitos pequeños, piñones, un par de avellanas y un par de almendras).
  • Un vaso de caldo vegetal.
  • Una lata de cerveza.
  • Aceite, azúcar, sal y pimienta.

Proceso:

  1. Ponemos un chorrito generoso de aceite en una cazuela y la cabeza de ajos y dejamos calentar bien.
  2. Se añaden los tres tomates maduros cortados y pelados y se deja unos minutos.
  3. Se añaden el resto de los ingredientes. La zanahoria cortada a rodajas, la cebolla cortada fina, el guisante congelado y los champiñones. Se pueden poner unas hojitas de laurel, una ramita de tomillo o alguna otra hierba aromática al gusto.
  4. Se da unas vueltas y se añade el caldo, una pizca de azúcar (para compensar la acidez del tomate), una pizca de sal y un poco de pimienta recién molida. Se deja a fuego medio hasta que veamos que el caldo ha reducido un poco.
  5. Se añade media lata de cerveza, aproximadamente y se deja a fuego medio. Cuando veamos que la cerveza ha evaporado un poco es el momento de probar de sal y dejarlo a nuestro gusto.
  6. Cuando la salsa vaya cogiendo la consistencia deseada, le añadimos la picada y las patatas que previamente habremos frito.
  7. Y ya lo tenemos, si queremos la salsa un poco mas clarita solo tenemos que añadir un poco mas de caldo. Si la queremos más espesa, dejarla hacer “chup-chup” un poquito más.

En este caso, la salsa era espesa ya que estaba pensada para comer con tenedor y pan, como plato principal. Para las albóndigas aconsejo dejarla un pelín más clara y añadir las albóndigas fritas en el mismo momento que las patatas.




Hela

Licenciada en psicología por la UAB y diseñadora gráfica freelance.

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