Brain Fingerprinting o «Huella digital cerebral»

El polígrafo es un instrumento diseñado para medir cambios en la respuesta fisiológica de una persona. Mide cambios en la respiración, presión sanguínea y sudoración mediante sensores, todo muy científico. El problema radica en que el supuesto básico que fundamenta el uso del polígrafo es, en esencia, incorrecto. Así, se supone que unos cambios fisiológicos debidos a una activación del organismo indican que el sujeto miente.

Así de simple. Los datos son analizados por personas que deben interpretar esos cambios y afirmar si el sujeto ha mentido ante determinadas preguntas. Un poco a lo «vidente», me supongo yo.

En definitiva, se puede concluir que un cambio en las medidas fisiológicas indican cambios en la activación del sujeto, pero no que esté mintiendo ya que el nivel de activación puede variar por otras razones. Entre esto y la falta de seriedad por el uso indiscriminado en programas rancios puede decirse que sí, que el polígrafo ha muerto (o debería hacerlo).

El neurocientífico Lawrence A. Farwell, fundador del Brain Fingerprinting Laboratories en Seattle ha encontrado una solución. Se trata de la técnica llamada «Brain fingerprinting» (que vendría a ser algo así como huella cerebral). Es una técnica que analiza la respuesta fisiológica, pero de una forma mucho mas sofisticada. 

Mide la actividad eléctrica cerebral, en concreto las llamadas ondas P300 de distintas áreas. De forma general, permite comprobar si un sujeto ha visto anteriormente cierta información (le es «familiar») o si por lo contrario se trata de una información nueva para él. Cuando nuestro cerebro percibe una imagen que le es familiar se producen un tipo de ondas distintas a las que se producen cuando observamos una imagen por primera vez. Es como si las imágenes dejaran una huella en nuestro cerebro.

Por lo pronto, usando esta técnica, podemos saber si el sujeto ha visto anteriormente cierta casa, escena, persona… lo que nos proporciona información sobre lo que esa persona conoce del delito (por poner un ejemplo) independientemente de lo que la persona diga. Mediante la presentación de fotografías es posible identificar si existe huella sobre esa imagen (ya se ha visto) o no.

Las pruebas realizadas en el laboratorio indican un 100% de fiabilidad, por lo pronto parece que no sabemos falsear nuestra actividad eléctrica cerebral. Ya esta siendo usada por el FBI y la CIA.

De aquí a dos dias en «Corazón corazón».

 

 

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